Ayer día me pregunté del corte de pelo que me marqué. Una recortadísima cabellera me dejé cual me llevó a la cuestión del porqué no merecerme una sanción ; repudio , agresión, ignorancia , cuestionamiento por la sociedad en otra época podría experimentar. Pero no , sobre una silla me hallo en la actualidad del veinte diciéndome qué cómoda ésta jodída maravilla de escaso pelo castaño cual mojado al instante se seca y no sabe de peine, laca , secador ...
Aún a leve tiempo transcurrido me inunda el desconcierto por la motivación renacida sobre la historia, del coger libro y mirar negruzcas letras que me sumergen en batallas libradas por héroes que en olvido o desconocimiento tengo. Creo entender por prejuicios ese renuncio a la letrada historia, quizá la escuela y su sistema jerárquico y rígido del q ha de interesarte el saber/ aprender lección tras lección, cuestión de memorización , ya no de interés/ placer. Leídos, releídos temas de carrerilla subrayando aún sin meditar remontarme fisiológicamente a ese tiempo simbolista pasado a la razón de a este veinte no le cuestionen las nulas greñas por ser mujer que no bruja/leprosa.Y bien, a motivación despertada como privarle de documentación. Sugiriendo me hayo, por contemplarme en otra época, me brindaseis entusiastas letras de voz vidriera que no forjan olvido; historias breves vivaces de la historia que en desconocimiento no habría de tener ...