.

Espero al leer os identifiqueis con ciertas sensaciones descritas aunq de un modo muy personal. Y así, mediante vustra identificación, podais mirar el pasado e ilustraros retrospectivamente con momentos conmovedores. Así como, si aun no creeis haber experimentado esas vivencias, os mostreis más receptivos a cierta estimulación ante la cual habitualmnte parecemos adormecidos.

"Hay un mundo más allá de la mera experiencia sensorial-fisiológica"

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11.28.2012

Y es igual cuán ansias tengas porq algo salga bn


"Y es igual cuán ansias tengas porq algo salga bn. Es tal vez el azar lo q dictamina la circunstancia sea confeccionada con la estimulación adecuada"

La llegada de la nocturnidad iluminada por la tenue luz de las farolas, sonidos sutiles como el silbido liviano de la brisa, la caricia humectante del aire, y el insospechado varón escondido entre la opacidad de la noche cual espera ser ubicado por 
los abiertos ojitos de una pequeña luciérnaga q pretende deleitarse con la fricción de sus cálidos cuerpos enlanados.

Dos rosadas bokitas colisionan forzosamente, el uno queda entusiasmado, la otra perpleja. Los ojitos de la pekeña miran al gran varón con un deseo intenso operativizado en una tímida e incesante mirada. A medida q se apróxima ésta a al varón, éste la coge de la manita y se la arrima con firmeza.

Frente a frente dos intensas y ardientes miradas incrementan sus tasas cardíacas. El la sostiene por su abispada cintura, y en tanto q procura sus pechos se solapen vuelve intensamente a besar a la joven, ésta deviene a sus torpes pero pasionales besos. La excitación incontrolable del varón la abruma, la hace enlokecer, desear esos labios como si jamás hubiera probado semejantes, los muerde, lame, besa y esposa. 

Él ya no puede escapar, la pekeña le hizo enloquecer al igual que hizo el con ella. La persigue, es incapaz de despegarse de ese pekeño ser. Ella corre, y se detiene, corre y se detiene cada vez el varón la sostiene por uno de sus brazos y la besa. Hasta ella poner fin a esa circunstancia q por su novedad la cautivó. 

9.25.2012

También tengo mis fantasías le comenté:


Contacté con él, me comentó que no había estado con nadie y me dije:  pues cómo sería estar con él... A lo que me respondí: sería algo inquietante por supuesto, estresante, torpe; pero al tiempo bonito por apreciar como ambos estamos inseguros pero pretendemos hacerlo todo bién, con cautela.  Y una vez se ha inicido el acto, por fuere quien fuere, mas bién entre los dos, dejarse llevar por el acompasado movimiento de la pasión. 

Pensando entre líneas: Tampoco uno se va a “dejar hacer” porque no lo haya experimentado. Digo yo que pondrá cada uno de su parte.

Imagino como mis manitas tímidamente quieren apreciar cada centrímetro de su torso y mi cuerpo estresa.  Pues tengo muy presentes sus ojos, y el observarlos mientras le acaricio, me trasmiten todo lo que está sintiendo. Esa inquietud, ese exacerbar, esa súbita excitación que va en crechendo. Él paralizadito, y esos ojitos que a penas parpadean, insinuando que mis manitas procuren seguir otorgándole esa intranquilidad.

Coger el borde de su camiseta con mis manitas y despojarle tímida y lentamente de la misma. Mirarle nuevamente a sus ojitos, acariciar su rostro y dar un leve beso en sus finitos y firmes labios. Entonces descender con los mios, mientras él permanece depié, por su cuellecín, tu pecho y pequeños pezoncines lamiéndoles agitadamente, y seguir descendiendo hasta toparme con su pantalón. Desabrochar azarosamente su acinturado pantalón y descenderlo hasta quitárselo. Seguidamente lee abrazaría, dejando mis manitas le atrajesen a mi por su espalda, recorriendo su rostro con finos besos y lamentoncines en orejitas y cuellín.

 De ahí al besarle intensamente en los labios y guiarte inconscientemente a la camita, en lo que él toparía de imprevisto con el borde y haría por acomodarse con mi ayuda al situar una almohadita tras su nuca. Seguidamente me sentaría sobre él dejando que mis labios se enredasen pasionalmente con los suyos, y mi sexo presionase con intermitencia su turgente sexo cada vez más intensamente, hasta describir circulines que nos llevasen a entrar en calor. Apreciar en ese instante como el contacto de nuestras pieles es gelatinoso, piel con piel, como si de pegatinas se tratasen. Me descubriríaa entonces yo, alzando mi vestido y seguiría besándole. Desciendo, me ubico en su pelvis, la recorro con besines mientras presiono su sexo con una de mis manitas, mientras la otra acaricia su torso. En ese instante me detiene, le entusiasma la idea de que lama su sexo, pero creé que merecería la pena llegar a mayores ...

Al detenerme pienso que está inquieto equivocadamente, y le miro algo extrañada. Con esto comenta: - me gustaría que pasase contigo...- En ese momento mi rostro le sonríe confidencialmente y me pongo algo nerviosa aunque no más que  él. Ambos permanecemos un rato callados, hasta que le pregunto si tiene protección. Resulta que no. Entonces me mira y dice algo serio: - no, no tengo... - Pero yo sigo insistiendo: - no hay por aquí alguna farmacia super o algo?- Me comenta secamente que si, sin saber que más decir en ese momento. Pero de un  a otro instante sus palabras solas se hilan, me describe presurada y perfectamente dos o tres sitios donde puedo encontrar lo que buscamos, súbita se queda callado. Le digo: - Vale. Mira me pongo el vestidín y vuelvo. Pero... me prestas un par de euros, porq yo no tengo dinero - . Se mueve lentamenta, está muy inquieto y me da cinco eurines. Mientras el permanece en casita con sus boxers descolocados caminando de lado a lado, voy a la calle.

No tardo nada, enseguida me oye timbrar. Le manifiesto mi inseguridad comentándole que no se muy bién cómo se usan los preservativos, estamos ambos bien despiertos y nos sentamos en la camita. Ambos decidimos centrarnos en el globete y su uso, estamos seguros de cómo se pone. Lo cojo con mis manitas pero sucede algo, no está erecto, entonces decido dejar el globete en la mesita encima de su envoltorio. Tumbo su aparente calmado cuerpo en la camita y le vuelvo a besar. Ahora lo besos son más pasionales, menos recreativos, presuradamente desciendo con mis besines y deslizo mi lenguecita de abajo arriba, de la base de su pene hasta su uréter, dos tres veces. Luego me detengo en la puntita con mi lenguecita juguetona miemtras sostengo el cuerpo de la misma con mi mano. Noto que se inquieta, su pelvis describe cierto movimiento con que intenta propiciar mi boquita acepte su pene como golosina. Entonces chupo su rosado y robusto pene intensamente, como si de un polito que se está deshaciendo se tratase. El movimiento es cada vez mas agitado y de sopetón su colita se despojada de ese calorcito abrumado, algo fresquito la toca. Es el globete que le intento poner, me veo algo azarosa, pero lo logro.

En ese momento le miro y espero que observe que todo está como tiene que estar, nos miramos complacientes, estamos entusiasmados y queremos amarnos. Seguidamente sin a penas pensar me sitúo sobre él y le comento que me da un poco de miedo. Él no sabe cómo reaccionar y me besa, acaricia mi espaldita y lame mis orejitas con detenimiento, deja que su sexo se acomode en el mío despacito, en lo que mi manita se apróxima a esa zona facilitando que su sexo encuentre su lugar. Y bien, antes de dejar que me penetre le susurro tras su nombre:  -despacito... – y no podía ir más despacio. El contacto al principio es extraño a penas nota gusto alguno hasta que su pene está por completo dentro de mi. Entonces nos inunda un calor insostenible y deseamos se difumine, nuestros sexos se separan con sutileza y ambos sentimos en ese momento más y más placer. El movimiento se hace asiduo, unas veces parecen nuestros cuerpos entenderse otras no, pero la pasión persiste y el placer cada vez es mayor. Estamos inmersos en un mar de cálidas agüitas, dos cuerpecines pequeñitos empapados de sudor, dos oscuros cabellines relucientes en la noche.  Y a término un gemidito estrepitoso y una respiración pronunciada ponen fin a ese acontecimiento de pasión

7.04.2012

Pirulín tropical


Un pirulín tropital
cual se deshace entre mis labios
y a lametones trato de degustar,
porque no se escape un ápice del placer
que sugerente pieza me podría dar,
deslizando mi lengüecita

de arriba a abajo, en vertical,
taponando su uréter por llevarle al inquietar
y desear iprorrogablemente el felar.

Mas en ese instante deleitar,
con la penetración del miembro
en mi estrecha y humectada bokita
que saliva por el sexo degustar.

8.11.2011

"El hombre de la goma estirada"

Decae el tono anaranjado del atardecer despertando la brisa de la nocturnidad haciéndose eminente la noche para quien necesita de la humedad. Sus pies descalzos se deslizan lentamente por el cálido parqué hasta cruzar la línea divisoría q unen el pasillo del comedor y la cocina. En ese momento recorre su cuerpo una ligera sensación de alivio erizando cada espeso rizo del vello q encuentra a su paso. El hombre observa sus brazos mientras se sirve un vaso de fresca cerveza lo q le hace imaginar lo cómodo q se vería alejado de esa frialdad al acurrucarse rápidamente entre los paños q yacen sobre el sofá del salón. Quiere pronto dar dancadas pero algo le detiene, suena el timbre del portal.

Extrañado de nuevo inicia un nuevo rumbo con sus delgados pies, tropezando y dañándose uno de los bastos dedos gordos con un pequeño taburete q se encontraba al paso lo q le hizo pronunciar un desagradable berrido, joder!. Seguidamente responde al telefonillo:  -si, quién es?-. Una dulce y leve voz de adolescente se pronuncia: - su vecina. Podría abrirme por favor-. El hombre algo anonadado abre la puerta del pequeño portal en q vive y baja las escaleras a prisa encontrándose de sopetón un bello rostro por el que caen unas negras y mojadísimas greñas. Ambos parecen estar algo extrañados, lo q no dura mucho dado la interrupción q propicia la joven con sus exacerbadas palabras: -me ha comentado mi madre q le dejó a su abuela las llaves de mi casa.(clara aun mas agitadamente tras una pausa)... Es q se ha ido de vaciones y yo acabo de llegar dar una vuelta por el barrio...-  EL sigue impactado por lo q estaba sucediendo, pero al mismo tiempo le da por esbozar una pequeña carcajada, quizá esta producida por la forma en q la joven se pronunciaba. Esto incomodó a esa pequeña mujer la cual se presento con un silencio letargante. El hombre se disculpó y le comentó al tiempo con un tono sarcástico q cómo podría darle esas llaves sin saber si era realmente la propietaria del piso o familiar de la misma. Depués le propuso a la mujer un trato: -mira... mi abuela se encuentra en estos momentos domida, pero mis padres están al llegar. Si quieres, puedes pasarte más tarde, o bien esperar aquí hasta q lleguen-. La joven le mira algo apesadumbrada y resignada, le dice vale sin más. Pero este continua hablando: - si quieres puedes subir a casa y secarte un poco el pelo. Sino aquí cogerás un resfriado, parece hacer fresco. Es q yo aquí me toy congelando. Si no te importa subo para arriba, subes- . La joven tÍmidamente y con la cabeza gacha le dice q si, y le sigue a un ritmo pausado al piso. El abre la puerta y le cede el paso a la chica, ella aunq tímida accede con rapidez a la vivienda. Se lE nota cohibida, bien se queda paralizada en la entrada de la casa. Él le dice: -no te cortes mujer, puedes pasar al salón, ven-.

Decidido agarra una de las pequeñas manitas de la joven y en ese instante excita, su cuerpo se inunda de intranquilidad mas prosigue adelante hasta encontrarse ambos en el salón. Entonces le dice a la mujecita q puede acomodarse, q si quiere le puede dar el abrigo. La chica tímidamente se desprende del mismo y se lo dá. El lo deja sobre la encimera q más próxima le queda y toma asiento sobre el sofá, acurrucándose entre turquesas y suaves mantas q en el mismo encuentran. La joven permanece depié, y el le dedica una complice sonrisa. Al tiempo le dice: - mujer! ven aquí corre-, le estira del bracín y redime a su regazo arropando presuradamente el pequeño cuerpo de la muchacha. Vuelve a estresar, ya no es solo la proximidad sino lo q aquella mujer le transmite ese aroma, esa calidez q tanto deseaba antes de encontrarla, esas fragilidad q entraña cuidados, esos ojitos q auguran cariño, esa timidez q le embriaga y redime al mismo silencio en q ella permanece. Si no fuera porque no la conociera, pensaría q es amor loq pro ella siente. Su miradas cruzan timidamente mientras sus cuerpos parecen aproximarse. Las manitas de la pequeña hacen por percibir calidez, acariciando los riñones del varón y ascendiendo, pronunciando así un leve y relajante masaje sobre la espalda de él. Él no puede contener la excitación q esa pequeña mujer de enternecedora apariencia y acción le producen. Levanta a prisa del sofá intercambiando una extrañada mirada con la pequeña, el sonríe tímida pero persistentemnte. Parece comunicarle esta sonrisa algo... Él echa su mirada a la pelvis en lo q se ve desprovisto de calzones. Mientras recoloca sus verdes calzoncillos intenta rápidamente aclarar el suceso: - es q es q ... son sólo para estar en casa y están desgastados, vamos desgastados no, sino q ...-. La pequeña trata de calmarle:  -no pasa nada. Si, q tienen la gomita estirada...- Él parece aliviar con esas palabra y dedica otra tímida sonrisa a la pequeña. La excitación q le poseía parece haberse esfumado, pero con nada más mirar el rostro de la pequeña le vienen a la conciencia mil formas de percibir sudor proveniente de esa bella y pequeña cosita mojada. En esos momentos dice resignado: -eres terrible chiquitina! eres terrible- quedando ella algo perpleja. Toma de nuevo asiento al lado de la joven, mirando al suelo e intermitentemente a los pardos ojos de la chica, y le comenta q sus padres están de vacaciones y q nunca llegaran a casa. Q fue una broma, pero q no pretendía q sucediera nada raro. Solo quería distraerse un rato y poder brindarle una solución a su cabello mojado. Ella le responde frunciendo el ceño, pero seguidamente le dice que es normal q no le quiera dar unas llaves q podrían no ser suyas. Ambos se ven de nuevo atrapados por el silencio, momento en q la pequeña estresa y comenta, me llamo Pepi, tu debes ser Mario no?. El responde secamente si , Mario.

La pequeña se aproxima a él, deslizando su dedito índice por el brazo de Mario. El la mira de una forma tímida pero deseando sus labios se besasen. Y así la pequeña fue regalándole leves besitos al rostro del joven, frente, ojitos, naricita, mejillas, barbillita, surco del labio, orejitas y recreandose en ellas toma cómoda asiento sobre el sexo de Mario, le sonríe y besa sus labios... Mario es impacapaz de atender a su conciencia y se regala a la pasión sosteniendo intensamente a la pequeña presionando su pecho contra los sugerentes pechitos de ella y así embriagándola con el leve jugueteo de sus lenguas. Él anima a Pepi  a describir un leve movimiento sobre su sexo, mas ella presiona su sexo contra el de Mario intentado apreciar su robustez, excita por segundos y presiona cada vez más y más dejando q su espalda forme un arquito hacia atrás y percibiendo como las manos de Mario la sostienen mientras los verdes ojitos del mismo comtemplan la excitación de la pequeña al erizar sus pezones sin ser ni tan siquiera acariciados. El enloquece de pasión, la toma y tumba sobre el sofa, tomando asiento sobre las piernecitas de la pequeña sube el vestidín de la misma y abre con delicadeza sus pequeñas piernas. Asciende seguidamente con sus dedines por las mismas acariciando cada centimetro de esas blanquecinas patitas aproximándose a sus braguitas centrando su mirada en los ojos de la pequeña. Ella inquieta acaricia su cabello en lo q el prosigue y presiona el clítoris de la nena por encima de sus braguitas mientras ella echa la cabecita para atrás y sigue acariciando el cabello de Mario. Siguilosamente Mario despoja a la pequeña de sus braguitas y de nuevo separa sus piernecitas levemente acomonando cada una de las mismas sobre sus hombros procediendo a lamer el clítoris de Pepa realizando pequeños circulines interrumpidos intermitentemnte con extensos lametazos. Mientras el sigue implicando eninundarla de calor, ella piensa sobre q podría suceder, no quiere juguetear con el pene de su acompañente, está demasiado excitada...  Encuanto el se dispone a penetrar la vaginita de Pepa con uno de sus dedos esta se incorpora un poquito. El nota q está algo incmoda, pero se pregunta porq y así lo pronuci:- q te pasa pequeña, hice algo q te molestó?-. Ella presuradamente dice q no, y enlentece y expone diciendo: - lo q pasa es q ... me gusaría hacer el amor contigo-. Él exalta un poquito pero tambien lo desea y así se lo hace saber: -si, a mi me sucede lo mismo, me encantaría hacer el amor contigo Pepa, aunq parezca absurdo me resultas una mujer muy tierna y buena-. Ella sonrie asumiendo  q estas palabras tienen poco valor, pero al instante se ruboriza y expresa q nunca ha follado como tal con nadie, q no sabe ...

 A él ello le enamora por completo y le dice q si está segura de querer hacerlo con él hirá con mucho cuidado y delicadeza. Entonces ella asiente con la cabecita y se dispone lentamente a acometer el coito. El azarosamente se despoja de sus calzones y pone el preservativo pero dedica gran tiempo a recoger la geografía de su pekeña compañia con besitos. Ella esta muy excita y lo único q hace es acariciar el cabello de Mario, tan solo desea q el mismo la penetre y puedda rápido percibir el sudor y el agitado inspirar del mismo, y  más cuanto el sexo de Mario roza su clítoris una y otra vez aunq intermitentemente. Entonces situa sus pequeñas manitas en las suaves nalgas de Mario dispuesta a acercar el sexo del mismo a ella, pero en ese momento Mario pone rígidas sus nalguitas y sus piernas, detiene el movimeinto q estaba describiendo y le dice a la joven: -No, esto debería ser más especial, creo q mereces la pena Pepa, quiero conocerte ...- y prosigue con exacerbadas y enternecedoras palabras q se dirigen a la pequeña. Ella posa uno de sus dedines sobre los labios de Mario haciendole callar, le tumba y comienza a recorrer el cuerpecín del mismo con besines y caricias. Luego asciende a su orejita, mientras su mano acaricia su pene, y le dice: -esto no tiene porq terminar esta noche, quizá sólo sea el comienzo de algo bonito...- entonces toma asiento sobre él pero observando su  pene al q dedica una mirada extrañada. Él la mira con mucha ternura, no entiede lo q está sucediendo pero presiente q será algo especial. Entonces acaricia los pexitos de Pepa y le comenta q así va estar algo incomoda y  le cede el sitio.  Ella se situará tumbadita mientras  el con cuidado y precisión la penetra un pokito mientras mira consistentemente a los ojos de la pequeña. Ella aunq nerviosa está excitada y le desea cada vez más al tiempo el el pene de Mario le penetra un pokito y un pokito más hasta culminar esta secuencia con un pequeño ¡ais! con q Mario incomoda y pregunta: -estas bien?-. Ella dice: -si, no pasa nada. Q me has pillau -. Él se disculpa y no sabe si seguir, pero ella le hace saber q le encanta pidiéndole q siga. De nuevo Mario con delicadeza la vuelve a penetrar, pensando q está más excitado y erecto q nunca y deseando  que la pequeña le pida agilizar el movimiento pero se  pronuncia en los pequeños labios de la joven un cambio de postura. Le éndica q el estará abajo y ella tomará asiento sobre él, con ello se  enfatiza  el movimiento ascendentes descendente de tal modo en q ambos comienzas a sudar, casi sin poder sostener la cinturita de la nena Mario la levanta continuamnte de su pelvis pronunciando un humectante eco con ese movimiento. Ambos bañados en sudor comienzan a contener sus ansias de gemir, y es Mario quien desencadena este intercambio de emociones, un mm , un aa, chikitina, mm mario... q parece extenderse en la concienca de la pekeña y por lo q la misma confunde el pequeña pequeña... con la pausa, precitando q Mario la agarre posesivamente y la eleve y descienda más vigorosamente q nuca dejando q ella desvanezca a termino en su pecho...

Transcurridos unos segundos ella comenta: creo q al timbrar me prejuzgaste. Ese joder te fastidió el dedito por lo visto.... ta hinchau!

7.26.2011

Una tarde de erotismo frente al ordenador...

Pronunciadas fueron tales palabras que propiciaron la exacerbación del menos sexual (17:58):
Me muero de gansa x besarte.


M - mira no lo estas haciendo mal .... , A ver como prosigues .

V- Empezando por tus labios poquito a poco agarrándote la cintura al mismo tiempo.

M- Si fuese mas preciso me resultaría mas alentador. Cómo comerías mi boquita ?

V(17:59)- Un gran beso te sería otorgado, mas no solo con el mismo comenzaría esta historia sino q unos insospechados piquitos picantes te daría. Seguiría besándote el cuello intensamente dejando mis manos sostuvieran tus nalgas timidamente hasta apretarlas con vigor de este modo acercándote a mi sexo. Transcurridos unos instantes descendería lentamente a tus senos  dejando q mis labios los besasen  trazando la meta a tus pezones entre los encajes de tu sostén para poder lamerlos poco a poco y complacerme al tiempo con la expresión de gusto que pronuncia  tu rostro.



M(18:02)- Mmm aquel beso del q me hablaste en un comienzo. Imagino deslizarías tu lengua en vertical por mis labios y luego tan sólo dejarías jugar tus labios con los mios  precipitando q mi lenguita buscase la tuya...Ya enlazados excito al pensar que tu lenguita se introduciría por el contorno de mi sujetador, mientras  tu mano masajearía  mi seno por apreciar como mi pezón se eriza ... Aunq me complacería más notar como tu sexo adopta un tono más robusto al concentrarte en mis senos y en ese instante sentir  como con vigor pero sin violencia me empujas  contra la pared y apasionadamente se fusionan nuestros labios. Entonces comienzas a descender con tus labios humedecidos por mi escote, barriguita,  hasta llegar a mi pelvis y apreciar como mis glúteos se vuelven turgentes y  al tacto erizados por el escalofrío q propiciaron esos labios húmedos al entrar en contacto con esa zona erógena. De ahí al percibir como presionas con tu dedo pulgar mi clítoris ...



V(18:08)-  Te daría la vuelta, te pondría a cuatro patas sin pensármelo un instante e introduciría mi lengua en tu sexo hasta notarte excitada.

M (18:08)-  :-O.

V(18:08)- notaría mi lengua bailando con tu clítoris.

M(18:09)- Pero ... luego tu frente desprendería un aroma no muy agradable. Esa postura es poco adecuada...

V(18:09)- Jajaja, Ahora Anacon esta esperando un buen beso por tu parte...

M(18:10)- Poco podría hacer yo por ella dada la postura en q me pusiste, creo te haría adoptar otra. Quizá si te encontrases bajo de mi, situando tu sexo justo bajo mi bokita, dejando q nuestros estómagos se rocen y percibiendo como nuestros ritmos cardiacos van en ascenso.  Al tiempo q sigues lamiendo mi clítoris e introduciendo tu lenguita en mi vagina comenzaría a lamer de forma ya no lenta como en otras ocasiones sino algo más pronunciadamente tu sexo,  dejando q mi boquita liberase gran cantidad de saliva al hacerlo ...Dada la excitación q me produces el movimiento de boca iría algo desacompasado con respecto al de tu lengua. Entonces optaría por ayudarme con mi manita, aun así agitando tu Anacon con vigor . Por tu parte al notar mi excitación, introducirías con levedad uno de tus dedos por mi vagina asegurándote de no causar molestia. Esto último me haría inquietar por lo q adoptaría una posición más cómoda por complacerte de forma más precisa dado q tu manita tal vez estuviera argo agotada debido al placer q me produjiste. Entonces dejaría te sentases en un sinlloncín, separía bien tus muslistos presionando cada uno con mis manos en horizontal. Mientras sostuviera uno  de ellos con mi mano el otro sería acariciado por mi lengua al tiempo describiria argun pequeño mordisquín sobre el vello humedecido q recorre tu muslito mientras sigo acercandome a tu pene.  Seguidamente  presionaria el mismo con firmeza pero a la par con delicadeza...y comenzaria de nuevo a lamerlo. Pero mi boquita parece q mucho trabajo no quiere hoy por lo q el movimiento de muñequita se hace asiduo. Aunq  en mi cuerpo no cabe más excitación por lo q me aproximo a tu oido y te digo casi susurandonte q me folles ...Entonces exaltas,  lo noto y  te digo q solo si queres  y si tienes protección . No contestas, pero si echas mano a uno te tus pantalones q andaban no muy lejos, sacas la cartera y de la misma un condón.  Algo nervioso pero habilmente te lo pones, me situas de espaldas contra ti,  acaricias mi clítoris de nuevo con tus deditos salivados previamente y entonces dejas q me siente sobre ti en el sillón apreciando como timidamente mis nalgas van tomando contacto con tu pene y como el mismo trata de dar con algún orificio (no el anal sino el vaginal) .  En ese instante sobresalto  y alzo de sopetón, me dices no me asuste, q iremos despacito y sostienes mis senos acariciandolos delicadamente.Al tiempo mi cuerpo comienza a transpirar dejandose mover por la gravedad contra ti, la excitación apoderandose  de mi por completo y el movimiendo ascendente descendente marcandose  mas asiduamnte, pronunciando mi boca a termino una vocal más tu hombre ... Te has dormido ?

V(18:25)- Jaja No, ya acabé

M(18:25)- [Has enviado un zumbido] uy. Supongo que hara  un rato.



V(18:26)- Eres una artista. Cuando te subiste al sillón, aunq el 69 me dejo ya un poco tocado...

M(18:26)- Tocado ?

V(18:26)- De gusto

M(18:26)- Mmm ok. Con poco estas tu contento

V(18:27)- Bueno...

10.03.2009

Carta 25:

Acogedor es,
su desnudez,
su calidez;
donde te ves,

arropada,
bajo el espesor
de un ser.

Acogedor es,
su suavidad,
su esponjosidad;
donde te ves,

enredada,
entre la ambiguedad
de su piel.

Acogedor es,
su escamosidad,
su enaltecer;
donde te ves,

posada,
en los labios
de la hiel.


[Entre Sabanas]
La Nena Kenni

8.08.2009

Placer en abstracto...

Una tarde de verano, en pleno mes de agosto, en q el calor no cesa de alumbrar, me encontraba en mi habitación, envuelta en una ola de calor. Deseaba aliviarme de ese incesante estado de agobio, me levante de estar postrada frente al ordenador, sintiendo una leve brisa fresca recorriendo mis cachetes. Me dirigí al servicio, tomé y rocié mis articulaciones con un poco de agua, la ultima la nuca, pudiendo apreciar cierto alivio al dejar caer mi cabeza hacia atrás relajadamente.

Parecía haberme despejado, decidí entonces regresar al lugar donde me encontraba, postrada ante el ordenador. Me puse a indagar por Internet sin rumbo, no sabia q quería ver, ni q leer pero de un modo inconsciente mis dedos trazaron de forma rápida ciertas palabras q tras dar al enter me harían apreciar lo q esa noche me devolvería a ese estado de agobio.

Contemple dos imágenes eróticas. En una de ellas aparecían dos mujeres recorriendo mutuamente cada geografía de su cuerpo. No me detuve en esta a penas, mi dedo índice tecleaba sobre el ratón muy rápido haciendo descender la pagina y así poder apreciar un video en q un se joven se encontraba sensualmente tumbado en el suelo, enredado entre unas piernas de mujer.

Mi cuerpo se fue encerrando de nuevo en aquella ola de calor, pasé una de mis manos por mi cabello, retirándomelo hacia atrás, mientan mis ojos centraban mas su visión en el monitor.

Decidieron quedarse con la imagen de aquel joven lamiendo el clítoris de la mujer, un hombre muy atractivo, en q sus connotaciones precipitaban en mi cuerpo un resquemor hacia ciertos alientos de placer. Entonces cerré la página.
En ese momento mis deseos por masturbarme eran inmensos, pero en seguida mis ganas se desvanecieron al oír aquel tintineo agudo del MSN cuando entablan conversación.

Quién me alivio de aquel deseo por masturbarme, fue quien posteriormente me hizo retomar ese ansia por darme placer.

Un joven q conocí anteriormente por Internet; un joven por el q mi mente centro su atención, un joven en q su exposición indago en mi pálpito, un joven del q sus ojos me hacían volar; precipito dos palabras:

-Hola ¿cómo estas?
Me quedé algo sorprendida, no esperaba q sobre esas tres de la madrugada anduviera alguien conectado y no pude escribir palabra.

De repente, una oración breve desprovista de significado se pronuncio en el ordenador:
-no me importaría…
Y seguidamente esclareciéndome su significado dos palabras q la seguían:

-tener cibersexo.
Mis ojos se abrieron súbitamente, y en la pantalla apareció una solicitud de cámara Web.
El acepto, en un suspiro mis pupilas se dilataron casi dejándome sin visión al contemplar aquel hermoso y sensual rostro q se asemejaba al individuo del video erótico.

De nuevo aquel agobiante calor se apoderó de mi cuerpo, las ganas de masturbarme se reafirmaron. Entonces comencé a recorrer con mis ojos el semblante del joven, mientas sin solicitud alguna, casi por obra de magia, se fue relatando una historia erótica en el monitor:

Rozaronse levemente mis dedos sobre tu piel notando cierta escamosidad, desvelando la salivación pronunciada en tus labios.

Recorrieronte de cuerpo en sed a alma en hiel, percibiendo evocaciones en q la sed te ama. Mudándose tras tu oído el sosiego q trajeron mis susurros a tu ser, en q en la humedad te refugiaban.

- posa tu mano sobre mi piel, nota aquella escamosidad en q me desvelas tu intrahumedad, déjate sostener entre el calor q desprenden mis brazos, haz sed al amar y conviértelo en ansia de placer.

 

Desvelaronme de mis sueños para proceder en tu sed dos aluviones de calor en q me vi enredado en tu olor, frenaronse en seco mi dedos, arroparonte mis brazos en un vuelco.

 

- adéntrate en mi calor, déjame proveerte de humedad en tu sed… ¿me ofreces cada centímetro de tu cuerpo por el q poder trazar líneas con mis yemas, por los q deslizar mi lengua?

 

Ante semejante exposición quede perpleja e inmersa en la satisfactiblidad q podrían darme sus brazos, e irracionalmente escribí:

 

- te ofrezco cada centímetro de mi cuerpo para q recorras con tus yemas, mas si me envuelves en ese calor embriagador desprendido por tu ser en q pueda calmar mi sed en el roce, por los lugares mas recónditos de mi anatomía, de tu lengua.

 

Apresuraronse mis yemas en deslizarse por tu cuerpo, detuvieronse en tu faz perfilando su contorno,viéndose impulsada mi lengua en trazarse como no ajena a ti. Por cada yema en piel atisbaronse en tu cuerpo resquemores en sed calmada con mi lengua, ansias de sentir place.

 

Rozaronse mis labios con los tuyos, descendieron por tu cuello percibiendo mi persona la excitación en tu aliento. Mi lengua busco asiendo en tus labios, tomáronlos como esclavos, apresados en cada beso, indagando en la sed, procurando el placer.

 

- céntrate en el ansia de placer, olvida tu sed, toma mis cuerpo como tomo tu morfología con mi lengua, en cada trazo salivante descrito por esta.

 

Mi mente se animo, mi sed pareció calmarse, mas mis ganas por aquel placer jurado revivieron, entonces comenté:

 

Posaronse mis pequeñas manos en tu geografía, recorrieronla de cabeza a pies, esbozando brotes de excitación en el paso de mis yemas por las zonas en q tu sensibilidad enaltecida te hace tomarme como mujer. Deslizáronse mis labios por tu barbilla, ascendieron a tus orejillas en q los susurros se pronunciaron como husmeantes cosquilleos en tu exacerbar con la excitación. Alentada por los susurros descendí con mi lengua por tu anatomía, haciéndome percibir como hombre lo q rozaba. Enredose mi boca en tu pecho, apresandote en tu ansia de placer, comiote de poco en poco hasta percibir en tus pezones la excitación, entonces se poso mi mano sobre tu sexo, apreciando como iba tomando un tono vigoroso q incitó al descenso de mis labios por tu pelvis…



- Pequeña! Por favor no sigas. Mas el ansia de poseerte q tengo y el no poder sentirte en mi regazo me hieren. Liberarte de tu sed quise, más mis ganas por brindarte amor nacieron de tu exposición, en q respondías con tu cuerpo a las peticiones intrínsecas de mi alma lástima correspondida con tu alma en hiel. ¿Me brindas la oportunidad de calmar tu sed en persona?...
















5.25.2009

Carta 11:

La Nena Kenni